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Office for Family, Youth & School Success (OFYSS)
Usted es la persona que tiene el mayor impacto en la vida de su hijo. Dé un buen ejemplo. Los niños aprenden observando a otros, especialmente a sus padres. Sea la persona que usted quiere que su hijo adolescente sea. Hable con su hijo sobre sus propias creencias. Háblele de lo que espera de él/ella. Pero lo más importante es que les dé un buen ejemplo. Los niños aprenden destrezas sociales, buenas maneras, respeto y confianza en sí mismos, observando a sus padres. Ellos miran lo que usted hace y cómo lo hace, desde su manera de comer, hacer ejercicio, beber, tomar drogas, fumar, o hasta utilizar el cinturón de seguridad en el carro. También observan cómo usted controla el enojo (y otras emociones) y cómo trata a otras personas. Lo que vean influirá en la manera en la que se comporten. Los estudios demuestran que el comportamiento de los padres tiene el mayor efecto en el comportamiento de sus hijos adolescentes. Así también demuestran que cuando los padres son buenos modelos a seguir, sus hijos tienen una mejor vida. Tienen mejores habilidades sociales, hábitos de salud y una mejor habilidad para enfrentar situaciones difíciles y les va mejor en la escuela1. Eda Lehan, una consejera familiar y autora de libros sobre cómo ser un padre de familia, expresa: “la única manera de criar a un ser humano decente es siendo uno.”2 A continuación le damos algunos ejemplos de cómo un padre de familia puede ser un ejemplo para sus hijos: Recuerde que nadie es perfecto. Si usted fuma o toma bebidas alcohólicas, hable con sus hijos de los errores que usted ha cometido. Dígales lo difícil que es dejar de hacerlo. Ellos entenderán que no quiere que cometan sus mismos errores. Le respetarán por ser honesto y por esforzarse en dejar de fumar o beber. Admita sus errores. Los muchachos deben saber que es de humanos cometer errores. Pero, también necesitan aprender de éstos. Demuéstreselo, admitiendo los suyos, disculpándose y hablando sobre cómo usted puede evitar cometer el mismo error una próxima vez. Controle su enojo y evite la violencia. Hable de sus problemas con la persona con la que está enojado. Si se mantiene bajo control en lugar de perder la cabeza y hasta volverse violento, puede dar un ejemplo de paciencia y tolerancia. Esto no quiere decir que usted tiene que estar de acuerdo o no enojarse nunca, pero hablar de sentimientos, como el enojo por ejemplo, es una solución más eficiente que la violencia. Sea activo y tenga una dieta saludable. Sea activo y, con las tasas de sobrepeso en aumento tanto para adultos como en adolescentes, es importante que toda la familia se vuelva activa y creen hábitos de estilos de vida saludables. Participen en actividades familiares que todos disfruten, como caminar, montar en bicicleta, tomar caminatas, etc., y coman juntos siempre que puedan. Coman frutas y vegetales todos los días y limiten las grasas como las comidas fritas, y la azúcar (en bebidas gaseosas). Si usted demuestra preocuparse por su salud, su hijo también lo hará. Participe en servicio comunitario con sus hijos. Esto les enseña destrezas laborales y responsabilidad. También les pone en contacto con otros modelos a seguir. Les enseña que ellos pueden tener un impacto al ayudar a otros y les fomenta su auto confianza. Participe en la escuela de sus hijos. Esto les demostrará que usted considera que la educación es importante. Hábleles desde pequeños de asistir a la universidad y de carreras en las que pudieran estar interesados. Hágase socio de la asociación de padres o sea voluntario en actividades escolares. Comparta con sus hijos su identidad cultural e historia. Hable con su hijo de la historia de su país, la buena y la mala. Compare su cultura con otras. El hablar de diferencias culturales les ayudará a entender y respetar a otros. Hable de sus creencias y sea honesto. Dígale a su hijo la razón por la que usted hace y piensa de cierta manera en particular. Explíquele que las personas tienen diferentes creencias y se comportan de diferentes maneras. Esto ayudará a su hijo a respetar los puntos de vista y creencias de otros. Muéstrese cariñoso, justo, sincero y responsable. Cumpla las promesas que le hace a su hijo, si quiere que cumplan las de ellos. Esto les dará un buen ejemplo que siempre seguirán. Diga la verdad, si quiere que se la digan a usted. Recuerde, su hijo siempre lo observa y aprende de usted. Demuéstrele que usted es responsable de sus propias acciones y ellos aprenderán a ser responsables de las de ellos también. 1 Simpson, A.R. (1997). Raising Teens: A Synthesis of Research and a Foundation for Action. Boston: Center for Health Communication. Harvard School of Public Health. pp. 59 2 LeShan, E. The best-kept secret about discipline. Parents, March 1998 |
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